Desde el viernes y hasta hace muy poquitas horas he estado en tierras gallegas. Galicia era una de las dos comunidades autónomas españolas que me quedaban por conocer y ha sido gracias a El Observatorio de la Noe y Viva John Ford, en cuya compañía he realizado el viaje, que he podido llevar a cabo este breve peregrinaje. No se trataba de una excursión turística, el motivo era muy especial (y del mismo hablaré a lo largo de la semana) pero el viernes noche y a primeras horas de la mañana del sábado, aprovechamos para visitar el casco viejo de Santiago de Compostela, la primera parada de nuestra ruta.
A nuestra llegada a Santiago, aprovechamos las últimas horas de luz para ver, lo primero la fachada del Obradoiro.
Durante los meses de verano el Seminario Mayor Compostelano, un inmenso edificio con numerosos claustros interiores habilita parte de sus dependencias como hostal para turistas. En dos de sus austeras celdas pasamos la noche.
A quien madruga Dios le ayuda. A las 7:20 horas de la mañana ya estábamos en la calle para visitar el interior de la Catedral. Desde la entrada del Seminario Mayor ésta era la vista que teníamos, la entrada norte de Santiago, junto a la plaza de la Azabachería.
La mañana ya iba levantando cuando tras desayunar iniciamos la marcha hacia Muros.
Frente a la Catedral, en la plaza del Obradoiro se alza también el palacio sede de la presidencia de la Xunta de Galicia, sobre el que como se puede ver en la foto, se proyecta la sombra del templo.






