El Castillo de Coria obra del arquitecto Juan de Herrera, del cual vemos su torre del homenaje, fue construido entre 1472 y 1478 por orden los Duques de Alba y Marqueses de Coria.
Era muy de mañana y pocas la personas la transitaban, bajo un cálido sol que se agradecía y que dotaba de cierto encanto a sus calles de casas blanqueadas o de piedra de su casco antiguo.
La Catedral de Santa María de la Asunción preside una vista excepcional de la llanura que se extiende bajo sus pies y del antiguo río hoy seco.
La Catedral posee una rica colección de orfebrería, pintura y escultura en su interior.
El Convento de la Madre de Dios en la calle de las Monjas, posee un claustro con un suelo mudéjar que es increíble por todo el simbolismo de sus diferentes trazados. Además, las hermanas (son de clausura) hacen una visita guiada explicando el mismo que es una auténtica maravilla (lo que más me gustó de Coria). Y también venden dulces hechos por ellas;).
La ciudad, que vio nacer a escritores de la talla de Rafael Sánchez Ferlosio, también tiene dedicadas muchas calles a ilustres personajes de nuestra historia como Canalejas.
Otros lugares interesantes para visitar son el Museo Catedralicio, el Palacio Episcopal o las murallas que circundan parte de la ciudad.
Nuestra primera escala de nuestra ruta fue 

