Este fin de semana realicé un elección perfecta al decantarme por un clásico y ver por primera vez La versión Browning (1951). Dirigida por el británico Anthony Asquith, especialista durante los años 40 y 50 en adaptar importantes obras teatrales, y que en este caso abordó esta pieza de Terence Rattigan, quien colaboró realizando el guión.Es de esas que sí se quedan grabadas en la memoria de principio a fin y que me atrevería a elevar a la categoría de imprescindibles para quien guste de disfrutar de una buena película gracias a su guión, a su fotografía en blanco y negro, y la soberbia interpretación de su principal protagonista, Michael Redgrave. A partir de la hora en que un profesor de un antiguo colegio inglés ha de retirarse por motivos de enfermedad, nos introduce en una conmovedora e impactante historia que aborda desde los métodos educativos, la felicidad en el amor, la resignación ante la vida o como pueden influir los demás en nuestras vidas. Altamente recomendable tanto para quienes alguna vez se han sentado en un aula o han optado por la profesión de la enseñanza.
Más adelante realizaré un comentario más detenido sobre la misma en Un Mundo de Cine.
1 comentario:
Hola,
Estoy interesado en ver esta película. ¿Cómo te hiciste con ella?
Gracias de antemano.
Un saludo.
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